Cuatro jóvenes y altos pagos: la cuestionada suma de Emilio Court al Gobierno
Un estudiante de derecho se convierte en el cuarto caso de contrataciones juveniles con elevadas remuneraciones en el Estado, levantando dudas sobre los criterios del Gobierno.

El Gobierno suma una nueva contratación cuestionada. Se trata de Emilio Court Bengolea, un estudiante de derecho que trabajó en la Oficina del Presidente Electo y que ahora se integra al grupo de jóvenes con altos pagos en el Estado. Ya son cuatro los casos de estudiantes o recién egresados que acceden a estas condiciones, una situación que contradice cualquier discurso de austeridad o mérito profesional.
La incorporación de Court Bengolea, quien aún no culmina su carrera, pone en evidencia las contradicciones en la administración pública. ¿Qué justifica que un estudiante acceda a altas remuneraciones o cargos de importancia? Los antecedentes indican que estos jóvenes, sin la experiencia ni la titulación completa, son beneficiados con condiciones que difícilmente se justifican por criterios técnicos o de trayectoria.
Las cifras hablan por sí solas: cuatro casos en total, todos bajo la misma lógica de altas remuneraciones o cargos para quienes recién inician su vida laboral. Esta práctica no solo es cuestionable por el gasto que implica, sino por el mensaje que envía a la ciudadanía: el acceso a los recursos del Estado parece depender más de la cercanía con el poder que de la capacidad profesional.
Mientras desde el Gobierno se omite una explicación clara sobre estos criterios de selección, la lista de beneficiados sigue creciendo. La falta de transparencia en estas contrataciones deja más dudas que respuestas, especialmente cuando se trata de la Oficina del Presidente Electo, un espacio que debería ejemplificar la probidad y la eficiencia en el uso de los fondos públicos.
Las cuestionadas contrataciones de jóvenes en el Gobierno dejan al descubierto una doble estándar. Se exige sacrificio a la ciudadanía, pero en las oficinas del poder se reparten altos pagos a estudiantes y recién egresados. Es imperativo que las autoridades rindan cuentas sobre estos cuatro casos y expliquen por qué se priorizan estas contrataciones por sobre las necesidades reales del país.
Con información de: El Mostrador (Chile).
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