Una lectura para comprender las raíces de una injusticia
Una invitación transversal a conocer las raíces históricas de la injusticia que atraviesa al pueblo palestino. Nancy Lolas entrelaza memoria y testimonios para acercarnos a las vidas detrás del desarraigo y el exilio, y convocarnos a una reflexión compartida sobre dignidad, paz y justicia.

Hay libros que nos invitan a mirar más allá del titular y preguntarnos cómo comenzó una historia que todavía duele.
«A mí, Dios no me dijo nada», de Nancy Lolas, reúne memoria, cartas, testimonios y reconstrucción histórica para acercarnos a la experiencia del pueblo palestino: el desarraigo, el exilio y la persistencia de quienes conservan el recuerdo de su tierra.
Su lectura puede convocarnos transversalmente, cualquiera sea nuestra religión, origen o posición política. La dignidad humana es una preocupación que todos podemos compartir.
Comprender la génesis histórica de una injusticia exige conocer sus antecedentes, escuchar a quienes la han vivido y reconocer cómo sus consecuencias atraviesan generaciones.
La imagen de su portada nos interpela; sus páginas nos invitan a detenernos, conocer y reflexionar.
Una lectura para ampliar la mirada y recordar que detrás de cada territorio en disputa hay hogares, familias y vidas que merecen un futuro en paz y con justicia.
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