Thaqhata: el grito de una madre alteña que conquistó el cine internacional
El cortometraje boliviano, nacido de la cruda realidad de los carteles de desaparecidos, ya suma tres premios y sigue cosechando reconocimientos.

Thaqhata, el cortometraje alteño que narra la desgarradora historia de una madre que busca a su hija desaparecida recorriendo las calles con su fotografía en mano, se consolida como una de las producciones más destacadas de Bolivia. El drama ya cruzó las fronteras y fue galardonado como Mejor Cortometraje Internacional en el Festival Internacional del Cine de los Andes (FICA), en Cusco, Perú.
Detrás de esta producción está Iván Paz, un cineasta alteño de 37 años que se atrevió a grabar en una ciudad donde los temas de producción son complicados. La inspiración para el corto nació de la dura cotidianidad: “Los cientos de carteles y anuncios de personas desaparecidas pegados en postes, paredes, mercados. Uno pasa por ahí y ve una cara, un nombre, un número de teléfono… y sigue caminando. Me pregunté qué hay detrás de esos anuncios”, relató Paz.
Para lograr un realismo crudo, la película utilizó un enfoque documental en las escenas de búsqueda. La protagonista, Susana Condori, interactuaba con personas reales en la calle preguntando si habían visto a su hija. Las reacciones genuinas de empatía o indiferencia del público se convirtieron en uno de los elementos más relevantes del corto, aportando una crudeza que sería imposible de actuar.
El elenco y equipo se redujeron a cuatro personas, tres alteños y la actriz principal que es de La Paz. El trabajo no ha pasado desapercibido: Thaqhata ya obtuvo la Selección Oficial en el Festival Cultura Caótica 2026 de La Paz, el Premio del Público y Mejor Actuación para Condori en el Festival Internacional de Cortometrajes Luz de Altura, y recientemente fue seleccionado en el Festival Internacional de Cine en Santa Cruz.
Este es el sexto cortometraje de Paz, quien desde 2009 ha persistido en la realización audiovisual pese a las dificultades de hacer cine en el país. Antes de Thaqhata, ya había cosechado triunfos como el premio a Mejor Cortometraje en el Festival Internacional Diablo de Oro (2015) con Ofrenda, y Mejor Cortometraje Boliviano en el Oruro Filmfest (2019) con Paredón.
Hacer cine en Bolivia es una lucha constante, pero Paz no se detiene. Su gran objetivo ahora es dar el salto al largometraje. “Cada cortometraje que hago es un paso en ese camino, una forma de seguir aprendiendo y de acercarme cada vez más a esa meta”, afirma este alteño que sueña en grande y confía en que el trabajo duro le permitirá cumplir su objetivo.
Con información de: La Razón (Bolivia).
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