DFL-15 impulsa inversiones en Cochrane, pero el desconocimiento frena su alcance territorial
Empresarios locales logran equiparar condiciones de inversión con un 20% de bonificación, aunque la falta de información deja a muchos fuera del beneficio.

En la comuna de Cochrane, el desarrollo productivo empieza a tomar forma gracias a una herramienta estatal que busca nivelar la cancha frente al resto del país. De acuerdo con lo informado por Diario Regional Aysén, el instrumento DFL-15 bonifica el 20% de las inversiones productivas, un alivio directo para el bolsillo de los empresarios patagónicos que históricamente enfrentan mayores costos y tiempos de espera por la lejanía.
Un caso concreto es el de Ingeniería y Construcción José Marín e Hijos Ltda., que adquirió una perfiladora de zinc. Su representante, Silvana Marín, explicó que antes debían comprar estos materiales fuera de la comuna, lo que elevaba los costos y retrasaba sus trabajos como contratistas locales. Con esta maquinaria, no solo resuelven una necesidad operativa, sino que proyectan nuevas posibilidades de trabajo en el territorio.
Otro ejemplo es el de Milixsa Salas Luna, quien junto a su familia adquirió un camión de transporte de carga y una vitrina vertical refrigerada. Su esposo, Norberto García Antiguen, detalló que el vehículo permite trasladar verduras a localidades alejadas, conectando la producción con el consumo local. A esto se suma la compra de un remolque de 7 metros por parte de Fernando Muñoz Giorgia, fortaleciendo la logística comunal.
El director de Corfo Aysén, Francisco Saldivia Ulloa, verificó estas inversiones en terreno y destacó que el instrumento es efectivo porque “bonifica el 20% de la inversión, lo que permite equiparar las condiciones para invertir respecto de otras regiones”. Para la autoridad, este beneficio no es solo un impulso inicial, sino que permite a las empresas “volver a invertir y permite justamente el desarrollo de las empresas a largo plazo”.
Sin embargo, el acceso a este derecho no está garantizado para todos. Silvana Marín advirtió un desafío crítico: el desconocimiento. A su juicio, “uno de los desafíos es que las empresas conozcan estos instrumentos, porque muchas veces existe desconocimiento o se pasan las fechas de postulación”. Aunque el proceso no es complejo, la falta de difusión efectiva desde las instituciones responsables deja a los pequeños empresarios sin la posibilidad de abordar inversiones que, por su magnitud, no siempre son fáciles de concretar.
Así, mientras el DFL-15 se traduce en decisiones concretas que mejoran la vida cotidiana y la operación de los negocios en Cochrane, la deuda pendiente radica en cómo Corfo y las autoridades aseguran que esta información llegue a cada rincón de la región, evitando que el desarrollo productivo dependa del azar o de quién logra enterarse a tiempo.
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