Adiós al precio fijo: Bolivia fija el diésel en Bs 17,95 y lo ata a la volatilidad del mercado internacional
El gobierno de Bolivia elimina la subvención total al combustible y establece un nuevo esquema que ajustará el valor al alza o a la baja según las fluctuaciones del mercado externo.

El gobierno boliviano publicó el Decreto Supremo 5716 este 18 de septiembre, marcando un punto de inflexión en la política de hidrocarburos al eliminar la subvención total al precio del diésel. La medida fija el precio base del combustible en Bs 17,95 por litro, un monto que ya incluye el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Bajo esta nueva normativa, el valor del diésel oil dejará de ser un número estático para convertirse en una variable dependiente de los vaivenes globales. El precio se calculará tomando como referencia el mercado internacional, específicamente los indicadores de Argus Media, sumando los costos logísticos, de transporte, almacenamiento y los tributos correspondientes, todo convertido al tipo de cambio oficial del Banco Central de Bolivia (BCB).
El mecanismo de ajuste diario establece un colchón para evitar cambios bruscos constantes. Según lo informado por Opinión, si la variación porcentual del precio referencial se mantiene en un rango de entre -5% y +5% respecto al promedio del diésel ULSD Colonial 62 piep fob cycle I, Houston close, pipeline, el precio al consumidor permanecerá inalterable.
Sin embargo, la calma tiene un límite. Cuando la variación porcentual del precio referencial supere el +5% al alza respecto al promedio mencionado, el nuevo precio vigente será directamente el que publique Argus Media, trasladando de inmediato el costo del mercado internacional a los bolsillos de la ciudadanía.
De igual forma, el ajuste a la baja se activará cuando la variación sea menor al -5%. En este escenario, el precio también se actualizará según lo publicado por Argus Media, lo que teóricamente podría significar un alivio, aunque históricamente las bajas suelen ser menos frecuentes o más lentas en llegar al consumidor final.
La norma no solo afecta al diésel, sino que también trae cambios en la política automotriz y de otros combustibles. Se abrogan decretos previos y se amplía hasta el 30 de abril de 2030 el incentivo tributario para la importación de vehículos Flex Fuel o a alcohol hidratado. Además, se establece un 0% de arancel hasta el 31 de diciembre de 2027 para ciertas importaciones de gasolinas.
Con esta reestructuración, el gobierno busca sincerar los precios, pero carga a los sectores populares y productivos con la incertidumbre de un mercado internacional volátil, donde cada fluctuación del petróleo podría traducirse en un nuevo golpe al costo de vida en Bolivia.
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