EN VIVO
Cargando clima…
Viento PatagónViento Patagón
PublicidadEste espacio está disponibleLlega a los lectores de Aysén · ver tarifas
Internacional

Geopolítica en el fin del mundo: Milei reactiva la base naval de Ushuaia y enciende la pulseada entre potencias

El presidente argentino reflotó el proyecto militar en Tierra del Fuego para proyectar poder hacia la Antártida, en una zona que concentra el creciente interés de Estados Unidos y China.

Víctor Reyes3 min de lectura

Frente a las aguas del Canal Beagle, en el llamado “fin del mundo”, solo emerge una placa de hormigón entre lomadas de vegetación baja. La futura Base Naval Integrada argentina, ubicada a 5 km del centro de Ushuaia, permanece paralizada. Su piedra fundamental fue colocada en 2022 por Alberto Fernández y hasta ahora solo se realizaron las fundaciones y una placa de 2.500 metros cuadrados en un predio de 38 hectáreas, lo que representa apenas el 9,13% de la obra.

Sin embargo, el presidente Javier Milei reflotó el proyecto esta semana. El anuncio llegó junto con la promesa de “endurecer las sanciones y penas” contra la explotación petrolera británica en las islas Malvinas, en rechazo al proyecto “Sea Lion”. Milei busca reforzar la proyección argentina hacia la Antártida, en una zona estratégica que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, días después de que el mandatario estadounidense Donald Trump no descartara reconsiderar la neutralidad de su país en el diferendo por Malvinas.

Los habitantes de Ushuaia ven una oportunidad en este giro geopolítico. “Por alguna razón tenemos ahora los ojos del mundo mirando esta zona”, señaló Rubén Rafael, un médico local de 69 años. Incluso el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, opositor a Milei, respalda la obra, aunque con límites: “permitirá incrementar la presencia nacional en el Atlántico Sur. La apoyamos siempre y cuando no implica la participación de otros países”, afirmó tras recibir a los ministros de Exteriores y Defensa, Pablo Quirno y Carlos Presti.

La posible vinculación de Estados Unidos con la base ya generó controversia en 2024, cuando Milei se reunió con la entonces jefa del Comando Sur, Laura Richardson, y dijo que la base se convertiría en “nuestra” puerta de entrada a la Antártida. Aunque el gobierno aclaró que no se trataba de una base combinada y el portavoz Adrián Ravier insistió en que es “cien por ciento argentino”, las visitas estadounidenses no cesaron: en abril de 2025 recorrió la zona el entonces jefe del Comando Sur Alvin Holsey, y en enero de 2026 lo hizo una delegación de 23 estadounidenses, incluidos siete congresistas.

Mientras Estados Unidos hace presencia militar y diplomática, China avanza por la vía de las inversiones. En marzo, el embajador chino Wang Wei visitó la obra de una central termoeléctrica en las afueras de Ushuaia, financiada con capitales chinos por cerca de 80 millones de dólares. Para el politólogo Luis Castelli, director de la consultora Vox Pópuli, el interés excede a la base naval: “Ushuaia tiene un alto valor geopolítico porque se encuentra sobre un canal que une dos océanos”, además de su cercanía con la Antártida, una importancia que también comparten las Malvinas y Punta Arenas en Chile.

Castelli advierte que Estados Unidos busca contener el avance chino en una región clave para las rutas marítimas. “China ya ha instalado empresas e incluso bases en el continente americano. Y para la doctrina Monroe de los estadounidenses, eso no genera ninguna simpatía” y por eso la pulseada por tener mayor presencia en la zona, sostuvo. En este contexto, el excombatiente de Malvinas y analista internacional Daniel Guzmán resume el objetivo central de la base: “consolidar la presencia antártica” y prestar servicios a otras armadas, en una región que sigue siendo un tablero de ajedrez para las superpotencias.

Con información de: La Razón (Bolivia).

CompartirXFacebookWhatsApp
Víctor Reyes
Redacción · 12 de septiembre de 2026 · 15:57

Comentarios (0)

Los comentarios requieren aprobación del administrador.

Sé el primero en comentar.