Gana-gana mortal: cúster en ‘correteo’ se estampa contra paradero y expone la precariedad del transporte
Un bus de la empresa Nueva Estrella se estrelló en Lima mientras competía por pasajeros; el vehículo acumula más de 40 papeletas y el sistema sigue sin frenar estas prácticas.

Una tragedia se rozó en la carretera Panamericana Norte. Una cúster de la empresa Nueva Estrella, conocida popularmente como los “Anconeros”, se estrelló violentamente contra el paradero Tres Postes, en la jurisdicción de Los Olivos, al norte de Lima. El impacto fue de tal magnitud que el vehículo quedó destruido, pero la suerte hizo que no se registraran víctimas fatales, pese a que la unidad llevaba pasajeros a bordo.
La causa del accidente no fue el alcohol ni un despiste, sino una práctica habitual y letal en el transporte público peruano: el “correteo”. El propio cobrador de la cúster lo reconoció ante la prensa. Según su relato, el chofer competía con otra unidad de la misma empresa para ganar pasajeros. “Yo justo iba a subir y él se había adelantado, porque estaba con el otro carro, con el correteo. Y en ese gana-gana, pierde-pierde; él terminó estampándose ahí”, declaró.
En esta ocasión, el “gana-gana” por las monedas de los usuarios casi termina en una tragedia. El chofer, que según el cobrador estaba consciente y no ebrio, perdió el control en su intento de ganarle a la otra unidad de la empresa Nueva Estrella. Producto del choque, el conductor resultó herido y tuvo que ser trasladado de emergencia a una clínica, mientras los pasajeros a bordo sufrían el susto de sus vidas.
Agentes de la Comisaría PNP Laura Caller Iberico acudieron al lugar para establecer un perímetro y comenzar las diligencias correspondientes. Las investigaciones están en marcha para determinar las responsabilidades de este nuevo accidente que involucra a las cústeres de esta empresa, poniendo en evidencia una vez más el peligro de viajar en estas condiciones.
Lo más indignante del caso es que no es la primera vez que este vehículo está en el ojo del huracán. Según consigna la página web del Servicio de Administración Tributaria (SAT), la unidad siniestrada acumula más de 40 papeletas desde el año 2019. Entre las infracciones más graves figuran conducir sin licencia y hacerlo con la licencia retenida.
Esta realidad destapa la grave crisis de un sistema de transporte donde la vida parece valer menos que el negocio. Permitir que un bus con más de 40 multas, incluyendo las más graves, siga circulando y haciendo “correteo” en las calles, es una falla estructural que las autoridades no pueden seguir ignorando. Mientras no se ponga freno a la precariedad y a la competencia desatada, los paraderos seguirán siendo trampas mortales.
Con información de: RPP Noticias (Perú).
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