EN VIVO
Cargando clima…
Viento PatagónViento Patagón
PublicidadEste espacio está disponibleLlega a los lectores de Aysén · ver tarifas
Cochrane

Cocina con identidad: las ramaderas de Cochrane tejen tradición y sustento en torno a la empanada patria

En la segunda versión del concurso “La Gran Empanada”, las fonderas locales reivindican un saber heredado que es parte de la economía familiar y la cultura territorial.

Víctor Reyes2 min de lectura
Cocina con identidad: las ramaderas de Cochrane tejen tradición y sustento en torno a la empanada patria
Maribel Olivares, Julia Maldonado y Leonora Campos Olivares, ganadoras del concurso de empanadas.

Las Fiestas Patrias en Cochrane no solo se brindan, se cocinan con identidad. En la segunda versión de “La Gran Empanada de Cochrane”, las ramaderas y fonderas locales volvieron a poner sobre la mesa un elemento central de la economía familiar y la cultura territorial: la empanada. Este concurso gastronómico, que reunió a mujeres con vasta experiencia en la elaboración y venta de este producto en actividades comunales, refleja cómo las tradiciones se transforman en un medio de sustento y un derecho a la identidad local, de acuerdo con lo informado por El Divisadero.

Tras la evaluación del jurado, el primer lugar fue para Maribel Olivares, quien asumió el reconocimiento con la humildad de quien no esperaba ganar. “No pensé que iba a ganar. De hecho, no quería concursar porque no me imaginaba que iba a ganar, pero sí estoy muy feliz de haber ganado”, señaló, dedicando el triunfo a sus hijos, quienes la incentivaron a participar. Su victoria no es solo anécdota; representa el esfuerzo silencioso de las mujeres que sostienen la gastronomía y el bolsillo de la comuna.

El segundo lugar recayó en Julia Maldonado, cuya vida está ligada a la alimentación comunitaria. Durante más de tres décadas trabajó como manipuladora de alimentos en un establecimiento educacional, elaborando empanadas para estudiantes y profesores cada 18 de septiembre. Esa tradición anual trascendió la escuela y se convirtió en parte de su actividad familiar y comercial, demostrando cómo los saberes públicos pueden germinar en emprendimientos populares que activan la economía territorial.

Por su parte, Leonora Campos Olivares, quien obtuvo el tercer lugar, resaltó el valor del conocimiento heredado. “Siempre la veo cómo hace el pino y de a poco uno va aprendiendo”, comentó, apuntando a la transmisión generacional de las recetas desde su madre. En un territorio aislado como Aysén, mantener viva esta herencia culinaria es un acto de resistencia cultural frente a la homogenización.

El alcalde de Cochrane, Patricio Ulloa Georgia, valoró la alta participación y destacó que esta iniciativa comienza a consolidarse como una nueva tradición local. “Muy contento como alcalde de la comuna, porque este año participaron muchas ramaderas, fonderas de la comuna de Cochrane, algunas que llevan mucho tiempo vendiendo y cocinando empanadas, de mucha tradición”, afirmó la autoridad, agradeciendo el trabajo del jurado.

Sin embargo, más allá del festejo y el reconocimiento simbólico, queda pendiente la pregunta por el apoyo real y sostenido a estas mujeres que sostienen la tradición y la economía popular. Si bien el municipio celebra la consolidación de esta costumbre, el texto no menciona políticas públicas concretas, ni financiamiento, ni condiciones dignas para que las ramaderas y fonderas puedan seguir ejerciendo su oficio más allá de las fechas festivas. La tradición no puede sostenerse solo con el esfuerzo individual; falta visibilizar y resolver las necesidades estructurales de quienes cocinan la identidad patagónica.

CompartirXFacebookWhatsApp
Víctor Reyes
Redacción · 22 de septiembre de 2026 · 04:27

Comentarios (0)

Los comentarios requieren aprobación del administrador.

Sé el primero en comentar.