ELEAM de Coyhaique: la dignidad de los adultos mayores no puede esperar más
Denuncias parlamentarias y silencio institucional ponen en duda el compromiso real con quienes cuidan a nuestros mayores

Los usuarios y usuarias del ELEAM de Coyhaique enfrentan una realidad que ha generado profunda preocupación entre la ciudadanía de la Región de Aysén. Las denuncias sobre las condiciones del establecimiento han sido planteadas públicamente por distintos parlamentarios de la región, incluso a nivel del Congreso Nacional, según lo informado por Viento Patagón. Lo más preocupante es que, hasta ahora, no se conozca una respuesta contundente por parte de las autoridades competentes frente a una situación que demanda explicaciones y acciones concretas. La ciudadanía tiene derecho a preguntarse qué están haciendo las instituciones públicas que tienen competencia en esta materia, y también a conocer qué medidas se están adoptando y cuáles son las condiciones actuales del establecimiento.
Los adultos y adultas mayores siempre han sido presentados como una prioridad por este y por anteriores gobiernos. Sin embargo, cuando se solicitan señales concretas que permitan demostrar que esa prioridad existe, las respuestas no aparecen con la rapidez que la situación demanda. Un ELEAM fue concebido precisamente para entregar cuidados, bienestar y condiciones adecuadas a personas que requieren apoyo permanente. Por eso, cualquier denuncia sobre eventuales deficiencias debe ser investigada con seriedad y, si corresponde, corregida con rapidez, sin buscar culpables antes de tiempo, sino garantizando que quienes viven allí reciban el trato y los cuidados que merecen.
Lo que está en juego no es solo un tema presupuestario. También existe una dimensión de gestión, de voluntad y de actitud frente a una realidad que afecta a personas especialmente vulnerables. Los adultos mayores no pueden convertirse en una prioridad solamente en los discursos, en las ceremonias o en los programas de gobierno. Las prioridades se demuestran cuando existen problemas concretos y se toman decisiones para resolverlos. La dignidad no puede ser una promesa para el futuro; es una obligación del presente, según se mencionó en El Divisadero.
La ciudadanía no necesita más declaraciones sobre cuánto se les importa a los adultos mayores: necesita ver que las instituciones están haciendo lo necesario para protegerlos y asegurarles una vida digna. La pregunta que queda abierta es qué se hará, concretamente, para resolver las situaciones que sean efectivamente constatadas en el ELEAM de Coyhaique. Ojalá no tengamos que esperar a que ocurra un hecho todavía más grave para reaccionar.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.
Te puede interesar

IA en la Región de Aysén: ¿Una herramienta para garantizar la seguridad o un refuerzo de la burocracia?

EL INGLÉS TAMBIÉN SE METIÓ EN LA POLÍTICA

